domingo, 1 de junio de 2014

Capítulo 24: Secretos

Secretos,
Canciones silenciosas de comentarios prohibidos,
Con sonrisas entre los labios mordidos.
Secretos,
Como la noche oscura; pero con encantos y bellezas,
Como rio en la corriente que arrastra a quien lo atraviesa.
Alvrosana.



PRIM

Me despierto sudando y con la respiración agitada, ahogo un grito tapándome la boca. Las arcadas llegan en seguida y tengo que bajarme de su cama. Intento reprimirlas, pero acabo vomitando a los pies de la silla. Es la cuarta vez que tengo la misma pesadilla, pero está vez ha sido más intensa. Cuando consigo que mi respiración se ralentice, voy hasta el cuarto de baño de la habitación, cojo la fregona, y limpio el suelo que he manchado. El mismo pensamiento lleva recorriéndome la cabeza cuatro días, y ni al dormir desaparece, por lo que veo. ¿Qué hubiera pasado si Michel hubiera muerto de verdad? Suspiro, temblorosa, y me siento en la silla, a su lado. Estiro un poco las sábanas, para eliminar la marca de mi cuerpo, al haber estado tumbada de lado durmiendo junto al él. He estado toda la noche despierta, pero en la última hora debo de haberme dormido. Observo el reloj, aún son las 6 de la mañana, dentro de poco amanecerá...
Miro a Michel, y alargo el brazo para poder acariciar su pelo revuelto. Desde el disparo lo están manteniendo sedado, para que pueda descansar, dijo la doctora. Está muy pálido y despeinado, y sus ojeras tienen un color amoratado. Aunque visto así, mi aspecto no es muy distinto al suyo...no he dormido desde que ocurrió. Vengo a visitarle cuando su familia no está aquí, no sé por qué, pero no soy capaz de estar cerca de ellos, la culpa que siento por lo ocurrido es demasiada...
Lissa y Alice se pasan prácticamente todo el día aquí. Así que el único rato en el que puedo estar verdaderamente con él es por la noche, cuando Alice tiene que cuidar de Lissa, ya que Gale está demasiado ocupado en el Distrito dos, organizando las búsquedas de los partidarios de Allison. Recuerdo verlo junto a la cama, a través de la ventana, sujetando la mano de su hijo, y con una mirada de dolor que jamás hubiera imaginado poder ver en él.
Estamos en el distrito ocho, en un hospital que la propia Presidenta Paylor se ha encargado de asegurar con tropas de soldados.Qué menos para el Sinsajo y su familia, rió sarcásticamente, y justo después me arrepiento. Sé perfectamente que mi madre no tiene la culpa de nada de lo que ha pasado, y de que se la conozca en todo Panem por ese nombre, pero es que a veces es tan fácil echarle las culpas a alguien...
En el hospital, hay habitaciones libres suficientes para acoger a los familiares y amigos de los heridos. El resto de personas que había en la base se han ido: Los soldados, a las búsquedas de los partidarios de Allison; otra parte a refugios distribuidos por todo Panem. También están los que han optado por volver a su hogar. Todavía hay mucha gente viviendo en los distritos (lo cual no es seguro) pero no hay refugios suficientes. 
Lo peor de todo esto, es que cuando Michel despierte, todo habrá acabado entre nosotros. Voy a morir, no paro de repetirme. No sé si queda mucho para eso, pero Lucy me lo dejó bien claro. No quiero que Michel me vea así, en una cama, muriendo, no quiero que sufra más, y menos por mi culpa. Haría lo mismo con el resto de mi familia,pero haga lo que haga, seguiremos siendo familia, no puedo "romper" con ellos. Pero con Michel es distinto, puedo separarme de él...cuando antes termine con lo nuestro, antes se olvidará de mí.
Me tiemblan las manos, y no puedo evitar que se llenen de lágrimas los ojos, no llores, no llores. Un suspiro tembloroso sale de mi pecho, y solo encuentro alivio al hundir el rostro en el cálido hueco del cuello de Michel. No puedo con esto...
Mañana, mi familia y yo nos vamos a trasladar a uno de esos refugios, donde vive más gente. Si no despiertan a Michel para entonces, no podré cortar con él en persona, y sé que es así como tiene que ser, mirándole a los ojos.
Aunque la cosa se está complicando, las expediciones en busca de tierra lejos de Panem siguen en pie. Si encontraran algo, sería perfecto para evacuar a la población, en caso de una nueva guerra. Una nueva guerra, las palabras reverberan en mi cabeza, no parece cierto. Aún así, como dice Effie, son solo especulaciones, ella no cree que todo se vaya a complicar tanto. Mis padres tienen una opinión muy distinta, porque ya lo vivieron una vez de cerca. 
Como están faltos de soldados y de personal dispuesto, van a permitir que los soldados aún no formados, como nosotros, acudan a las expediciones. Eso quiere decir que puede que en un mes o dos, consiga irme lejos, y separarme de todo el mundo. Pero, aún así, sé que no tengo escapatoria. Algún día, las expediciones terminarán, y tendré que volver a casa, con mi familia. ¿Qué les voy a decir cuando vean que a penas puedo sostenerme en pie? ¿Que mi organismo está haciéndose polvo? No lo sé, no lo sé, no lo sé.
Me meto un puño en la boca, para no gritar, e intento acompasar mi respiración a los pitidos que emite el monitor cardíaco de Michel.
Al cabo de un rato, la puerta de la habitación se abre con un crujido. 
Mierda, se me ha pasado la hora, Lissa y Alice están aquí, tendría que haberme ido antes de que llegaran.
La pequeña Lissa entra la primera, seguida de su madre.
- Prim- Lissa inspira aire con fuerza y corre abrazarme.
- Vaya, ¿Ya estás aquí?- dice Alice, sorprendida.
- Ehhh...sí, bueno, ya me iba- me intento levantar, pero Lissa me abraza con fuerza y no puedo.
Me agacho, y le devuelvo el abrazo.
- Adiós, cielo- le digo.
- Adiós- me contesta ella con su vocecita, entristecida.
Me levanto, y cuando estoy a punto de salir, no puedo evitar darme la vuelta y mirar a Alice. Está pálida y notablemente agotada. Me sostiene la mirada, y, al cabo de un instante, me ofrece una media sonrisa. Se la devuelvo.
- Adiós Prim.
Cierro la puerta y echo a andar por los blancos pasillos con suelo de mármol.
El siguiente par de horas lo paso con mi familia, desayunando. Después, me voy con Caroline a ver qué tal está Sarah. Tardamos más de lo normal en llegar, ya que Caroline, que se rompió el tobillo, todavía no se ha acostumbrado a las muletas. Cuando llegamos, Harry está con ella, sentado en una silla.
Comenzamos a hablar de cómo están las cosas en los distritos, y de dónde han ido los demás. Al parecer, James ya se ha ido a un refugio con su familia, ya que nadie estaba herido. Hannah anda muy deprimida últimamente, por Michel, probablemente. Lucy ha sido detenida y encarcelada, a pesar de su temprana edad. Finalmente, sale a colación el tema de las expediciones.
- Yo no voy- dice Sarah, desde su cama- no es por miedo, ya lo sabéis, pero debo estar en mi familia, soy hija única, y mis padres quedarían destrozados si me fuera.
- Yo también debo- agrega Harry, sujetándole la mano.
Hay algo curioso en al forma en la que se le queda mirando cuando lo dice, como si ella fuera su familia.
Caroline y yo apartamos la mirada de ellos rápidamente, cada una por sus propios motivos. Cuando nos marchamos, me pregunta.
- ¿Y tú? ¿Piensas ir?
- Sí- digo sin pensármelo.
- Yo también- contesta.
- Pero...¿Y tu familia?
- ¿Y la tuya?
La miro, y sonrío. Siempre estamos igual.
- Necesito escapar, Prim...aunque sea por un tiempo, olvidarme de todo.
Suspiro.
- Pues entonces necesitamos lo mismo- le contesto.
Al cabo de un rato, se me viene todo encima, y empiezo a necesitar estar sola. No puedo dejar de pensar en todo lo que tengo por delante. Las manos me tiemblan y aprieto los dientes.
- Prim, ¿Me estás escuchando? ¿Estás bien?- Caroline me zarandea.
- Sí...necesito estar sola. Lo siento.
Y me voy antes de que me pueda contestar. Camino a paso rápido, sin ningún rumbo, solo necesito aire fresco. Entonces, una mano me agarra del brazo, y me giro rápidamente.
- Prim- es Hannah, la que faltaba, con el pelo despeinado y una expresión muy extraña en los ojos- tengo que hablar contigo.
Entonces, recuerdo que ella es la única que sabe lo que me está ocurriendo. 
- No, soy yo la que te tiene que decir algo- le contesto.
Miro a los lados, y veo a un par de personas por el pasillo, la agarro de la muñeca y la arrastro hasta los servicios más cercanos, que están averiados, y no hay nadie en ellos.
Comienzo a hablar antes de que me pueda decir nada.
- Sabes lo que Lucy dijo de mí, lo que me ocurría.
- S...sí-dice, bajando al mirada.
Ha cambiado radicalmente.
- No era una pregunta.
Sé que no debería comportarme así con ella, que no tiene la culpa. Pero todo esto es demasiado. 
Justo después de pensar eso, me doy cuenta de que era solo una pobre excusa. No quiero derrumbarme, y que todo se me venga encima. No quiero que esto me cambie como persona, y no quiero pagarlo con los demás. A pesar de que le tengo un cierto rencor a Hannah, sé que ella también lo está pasando mal. Estoy siendo débil.
Intento relajarme y suavizar el tono.
- Necesito...por favor,necesito que no se lo cuentes a nadie- trago saliva, los labios me tiemblan- nadie de mi familia ni amigos debe enterarse.
Ella me mira fijamente durante unos segundos, y, entonces, hace algo que jamás me hubiera esperado. Da un par de pasos hacia mí, y me abraza. Estoy tan desconcertada que no se lo devuelvo. Cuando se separa, sus ojos están rojos, al borde de las lágrimas. Y no sé por qué, yo también siento ganas de llorar, así que cierro los ojos antes de hacer ninguna tontería.
- No lo haré, no se lo diré a nadie, si eso es lo que quieres. 
Me apoyo en la pared, aún con los ojos cerrados, y con un suspiro de alivio me dejo caer hasta el suelo.
- Gracias.
Un silencio se apodera de la habitación, y ninguna dice nada.
- ¿Y tú?- le pregunto por ella, intentando compensar un poco mi anterior comportamiento.
- ¿Yo qué?
Abro los ojos.
- Que cómo estás. Sé que también lo estás pasando mal por él- digo con toda la amabilidad que soy capaz.
- ¿Él? ¿Te refieres a Michel?- dice con tono de sorpresa.
- Claro. Hannah, no te estoy echando nada en cara- y es cierto, de repente, ya no siento celos- sé que él te gusta.
- ¿Cómo?- vuelve a decir con el mismo tono- bueno, quiero decir, estoy muy preocupada por él, y de verdad quiero lo despierten cuanto antes, fue horrible lo que lo pasó. Pero...¿Creías que Michel me gustaba?
Me siento tan confundida que no sé que decir. Ella me mira con incredulidad y siento la necesidad de ponerme a la defensiva.
- Pues...claro que sí. Siempre me mirabas mal,y sobre todo cuando estaba con él. Y te comportabas de manera muy cariñosa cuando estabais juntos, era...era obvio- digo, levantándome y cruzándome de brazos.
Ella se queda unos momentos en silencio, mirando al suelo.
- Vaya...nunca hubiera pensado que pudiera parecer...eso.
- ¡Por supuesto que lo parecía!-grito, y me arrepiento.
Te estás comportando como una niña chica, Prim.
Ella me mira, apretando los labios.
- Bueno- dice lentamente- supongo que si yo sé un secreto tuyo, tu tienes derecho a saber uno mío.
- ¿De qué hablas?
- Prim, yo...yo estaba enamorada de Lucy, no de Michel.



* * * * * *

MICHEL

La sensación de que un mar negro me envuelve va desapareciendo. Cada vez me siento menos ligero, y cuando por fin abro los ojos, después de lo que me han parecido años, la luz me envía un golpe de dolor increíble a la cabeza.
- ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Se ha despertado!- grita una voz.
El ruido me está matando, la cabeza me vibra, y tengo que volver a cerrar los ojos. No sé dónde estoy, si qué ha pasado ¿Estaba durmiendo? Si así era, me gustaría seguir haciéndolo.
Unos dedos fríos me rozan la cara.
- Michel...Michel, cariño, ¿Me oyes?- pregunta una voz más grave que la anterior.
La cabeza no para de darme vueltas. Me obligo a abrir los ojos.
- Mamá- digo, y mi voz suena muy ronca.
- Hola- sonríe ella.
Tiene el rostro pálido y unas largas ojeras. Parece mucho más frágil que antes. Quiero levantarme y abrazarla, pero, cuando lo intento, me vuelvo a marear y ella me empuja contra la cama para que no lo haga.
- Acabas de despertar, aún no puedes levantarte- me dice.
Entonces, siento una presión alrededor del cuello.
- ¡Michel!- dice la voz del principio.
- Lissa, no lo aprietes, por favor.
Quita sus brazos de alrededor de mi cuello y levanta la cabeza para mirarme.
- Te he echado de menos- dice, y se le llenan los ojos de lágrimas.
La estrecho contra mi pecho con fuerza, me duele, pero no me importa.
- Y yo a ti, pequeña- digo, mientras le beso la cabeza.
Pero la verdad es que no, porque no recuerdo nada de lo que ha pasado. Al cabo de un rato, ella se separa.
- Lissa, ¿Puedes ir a llamar a una enfermera?- le pregunta mi madre.
- Vale- exclama ella, y sale de la habitación, dejando la puerta abierta.
intento sentarme sobre la cama lo mejor que puedo.
- Mamá, ¿Qué ha pasado? ¿Qué hago aquí?
Ella me coge de la mano y me mira entristecida.
- Te dispararon en la invasión, ¿No recuerdas nada? 
Respiro hondo durante unos segundos.
- ¿Quién fue?- pregunto.
- Allison, fue ella- suspira, y se sienta en la silla que está a la izquierda de mi cama.
Empiezo a recordarlo todo. Gente entrando en la base por todos lados. Los gritos, los disparos, la explosión que hubo al principio...
- Un momento, ¿Y Prim?- digo, y me sorprende lo asustada que suena mi voz, más aguda de lo normal- Mamá ¿Dónde está Prim? ¿Le ha ocurrido algo?- el pulso se me acelera cada vez más.
- Michel, tranquilo, tranquilízate. Prim está bien, no le ha ocurrido nada. Ni a su familia, ni a tu padre. Están todos bien.
Suspiro, y apoyo la cabeza en la almohada, están todos bien.
- Hay...algo que deberías saber- dice mi madre- es sobre tu amiga Lucy, Michel, ella era una traidora.
- ¿Qué?
- Era una cómplice de Allison. Fue ella quién coloco la bomba en las puertas, la que generó la explosión. Hubo...dos chicos que murieron en ella. 
- ¿Quiénes?- pregunto, cada vez más preocupado.
- No recuerdo muy bien sus nombres. Mike, y un tal...Charlie.
Oh, no.
Necesito unos segundos para asimilarlo todo. No conocía demasiado a ninguno, pero aún así duele. Y duele saber que ha sido por culpa de ella, de Lucy, no puede creer que sea una traidora. Lucy, la chica que sonreía prácticamente todo el día, mi amiga. Me obligo a respirar hondo para tranquilizarme.
- ¿Alguien más?
- No, el resto de tus amigos están bien- me dice, e intenta sonreír. Lo intenta- Hay otra cosa, sobre Allison. Aún no la han encontrado, escapó, y ahora no paran de buscarla.
- Joder- susurro, y cierro los ojos.
No me lo puedo creer.
Nos quedamos unos momentos en silencio, esperando a la enfermera y a Lissa.
- Mamá, hay algo que Allison me dijo antes de..antes de que me disparara- no sé en qué momento lo he recordado está ahí.
Mi madre me mira, esperando a que siga.
- Me dijo, bueno, mas bien me preguntó, que cómo andaba su...primo favorito. Se refería a mí. Y me dijo que te preguntara, que te preguntara a ti lo que quería decir.
Le miro a los ojos, y el color desaparece totalmente de su cara. Se levanta, respirando agitadamente, y se aleja de la cama.- ¿Qué ocurre? ¿Mamá?- le pregunto, y empiezo a asustarme.
Ella no me contesta, se lleva una mano a la frente, y pasea de un lado a otro por la habitación. Finalmente, vuelve a acercarse a mí, despacio. No se sienta en la silla, y veo que le tiemblan las manos.
- No quería que te enteraras así- se muerde el labio con fuerza.
- ¿Que me enterara de qué?- digo con más brusquedad de la que pretendo. 
Ella suspira.
- Pasó hace años, en la rebelión. Cuando mataron a mi padre. Yo fui la única en sentirme aliviada, ya que todo por fin había acabado.
Pestañeo, no sé de qué habla.
- Mamá...no sabía que habían asesinado al abuelo, me dijiste que murió en un accidente de tren.
- No quería que supieras nada de él. Ni nada de nadie de mi familia- empieza respirar cada vez más rápido- después de su muerte, encarcelaron a mi hermano y a su mujer, y a mí y a la hija de mi hermano nos metieron en un orfanato. Cuando cumplí los dieciocho, me fui a vivir al distrito dos, y allí conocí a tu padre. Me olvidé de toda mi familia, a la que tanto odiaba, y desde entonces he pasado los mejores años de mi vida. 
- Pero, ¿Qué tiene que ver esto con lo que me dijo Allison?
tarda unos segundos, demasiado largos, en contestar.
- Michel, Snow era mi padre. Allison es mi sobrina, y tu prima.


PRIM

- ¿Qué?- es lo que se me ocurre decir.
- Ahora eres la única que lo sabe, bueno, a parte de Lucy, claro. Ella y yo estábamos...juntas. Te miraba mal porque...porque desde el principio Lucy fue muy cariñosa contigo, te trataba mejor que a nadie, y yo estaba increíblemente celosa, te odiaba. Ahora sé que lo único que quería era ganarse tu confianza por ser quien eres. Nos engañó a todos- se le entrecorta la voz en la última frase, y los ojos se le llenan de lágrimas- ella me hizo creer que me quería de verdad, ¿Sabes?- le tiembla la voz.
- Pero...¿Y qué hay de Michel? ¿Por qué te comportabas así con él?
- Bueno, Michel es un chico estupendo, eso ya lo sabrás. Me recordaba mucho a mi hermano mayor. Él...murió hace años.
Me siento como una mierda. ¿Cómo he podido ser tan mezquina con Hannah? Soy lo peor que hay en el mundo. Por eso estaba tan triste últimamente, ha perdido a quién más quería. Y yo solo me he comportado como una idiota, estando celosa.
- Hannah- se me ahoga la voz- lo siento. Lo siento muchísimo.
Me acerco a ella, y le devuelvo el abrazo que me dio antes. A pesar de todo lo que le ha pasado, ha sido muy buena conmigo. Hannah sigue con los ojos rojos, y sé que intenta no llorar.
- Todo esto es una mierda- digo, y ella se ríe.
- Lo es.


14 comentarios:

  1. Capítulo largo bn! Esta genial, buf todo ha sido como una bomba de información.
    Michael no muere, miche es el nieto de snow, Prim se va a no se dónde, Hannah estaba con Lucy,... J jajajajj el capítulo genial, enhorabuena!

    Un beso!
    -Marta

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  2. O.o ¿Puedo alucinar? Esto es genial, me alegre mucho al saber que Michel no había muerto y al saber que era nieto de Snow quede petrificada, esto es genial de verdad.
    Por favor sigue así, ¡espero con ansias tu prosimo capítulo!
    -Saludos Italianos :p

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  3. Seguidora Anónima6 de junio de 2014, 21:57

    D: ¡¡Casi me da un infarto en el capítulo anterior, para ahora darme cuanta de que Michael no muere!!... Bueno, lo prefiero así :P. ¡¡Buaa!! Michael... ¿nieto de Snow?? Hannah... ¿¿de repente una aliada?? Estoy... ¿alucinando? Me ha encantado el capítulo

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  4. Hola! Quería decirte que te he nominado a unos premios en mi blog pasate:
    http://ruelaniitadeldistrito11.blogspot.com.es/2014/06/premio-desde-claudia-gutierritos.html
    MuchosBesos^^

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  5. Cuando vas a subir el próximo capitulo ????

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  6. Holaa!! Te he nominado en mi blog!! espero que escribas tu entrada de los premios Infinity Dream pronto, eh!! Jaja, chao.
    http://feedingmydreams.blogspot.com.es/
    Kisses

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  7. me encanto lo empeze a leer ayer y lo termine pero como sigue... en el capitulo anterior casi me matas de un paro al corazon jeje pero muyyyyyy bueno para cuando la contiii te re kieroo por hacer esta historia tannnn hermosaaaaa

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  8. hola he de decirte que encontre tu blog ayer por casualidad y ya me he leido todos los capitulos. No puedo esperar a leer el suiente. Eres genial. Suigue asi.

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  9. Me encanta, con el capitulo de antes casi me dio deprecion jaja. Vas a seguir escribiendo?

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  10. Genial! Es una mezcla entre Divergente y LJDH, de LJDH: Los personajes, la situacióm, las personaidades... de Divergente: El comedor, la prueba de los miedos, la bomba estallando, la rebelión justo en el comedor, los traidores...bueno, a mí al menos me recuerda a eso jaja. Espero el próximo capítulo!!!

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  11. Mee encanta aunque se parece en algunas cosas a Divergente y LJDH mis dos trilogías favoritas, me gusta como escribes.
    Se ha acabado.? <3

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  12. sube nuevo capitulo yaaa please, lo espero con ansias :)

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  13. Hola, estos días he estado leyendo los capítulos y son perfectos sabes trasmitir bien lo que sucede, y me gustaría saber si vas a seguir, se que esto es de hace años... Pero no he podido resistirme a tus capítulos.
    Saludos.

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  14. Es precioso. Cuando subirás el sigiente? (Espero que pronto)

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